El impuesto sobre el patrimonio en España es menos conocido que el IRPF o el IBI, pero tiene consecuencias igual de importantes para muchos inversores y propietarios. Por eso, a todo agente o agencia les conviene entenderlo y saber comunicarlo, ya que puede ayudar a captar y fidelizar clientes

En este artículo explicamos con ejemplos, tablas y casos de uso cómo funciona y qué impacto tiene en una inversión inmobiliaria. Además, veremos diferencias entre comunidades autónomas y, sobre todo, cómo utilizarlo en tu día a día.

¿Qué es el Impuesto sobre el Patrimonio?

El Impuesto sobre el Patrimonio es un tributo directo que grava el patrimonio neto de las personas físicas a 31 de diciembre de cada calendario fiscal. Se calcula sobre el total de bienes y derechos económicos que posee el contribuyente, restando deudas y cargas deducibles. 

⚠️ No lo confundas con el IRPF (que grava rentas) ni con el de sucesiones y donaciones (que grava transmisiones). El patrimonio mide el valor acumulado de activos en un momento dado. 

¿Quién debe declararlo?

Están obligados a presentar la declaración quienes:

  • Su patrimonio neto supere el mínimo exento general o el que imponga su comunidad autónoma.
  • El valor de sus bienes (sin deducciones) sea superior a 2.000.000 €. 

¿Cómo se calcula? Tabla de tipos y mínimo exento

La base liquidable se grava con tipos progresivos fijados por cada comunidad autónoma.

Tabla orientativa estatal (de aplicación si la CC.AA. no tiene su propia escala): 

Base liquidable (€) Tipo aplicable (%) Cuota aproximada (€)
0 – 167.129 0,2 0 – 334
167.129 – 334.253 0,3 334 – 835
334.253 – 668.500 0,5 835 – 2.506
668.500 – 1.336.999 0,9 2.506 – 8.523
1.336.999 – 2.673.999 1,3 8.523 – 25.904
2.673.999 – 5.347.998 1,7 25.904 – 71.362
Más de 5.347.998 Más de 2,1 Más de 71.362

* Esta escala es orientativa; los tipos autonómicos pueden variar e incluso superar estos porcentajes en tramos altos.

Concepto de mínimo exento

Hay que tener en cuenta un factor clave que hemos mencionado: el mínimo exento, es decir, el umbral por debajo del cual no hay obligación de pagar este impuesto. A nivel estatal es:

  • 700.000 € (mínimo exento general). 
  • Se aplican topes mayores si la persona tiene discapacidad u otras circunstancias específicas. 
⚠️ Importante: cada comunidad autónoma puede fijar su propio mínimo exento, y así sucede, por ejemplo, en Madrid o Cataluña:
  • Impuesto sobre el patrimonio en Madrid: tradicionalmente bajo o incluso bonificado (hasta el 100 % algunos años). 
  • Impuesto sobre el patrimonio en Cataluña: mínimo exento de 500.000 €, inferior al estatal. 

Esto significa que en Cataluña tienen que declarar muchos más contribuyentes que en Madrid.

Ejemplo del impuesto sobre el patrimonio en Madrid y en Cataluña

Imagina dos inversores con un patrimonio neto de 900.000 €:

  1. El residente en Madrid: mínimo exento de 700.000 € → base liquidable 200.000 €.
  2. El residente en Cataluña: mínimo exento de 500.000 € → base liquidable 400.000 €.

Con patrimonios similares, el contribuyente en Cataluña paga más que el de Madrid. Esto tiene mucho peso en clientes e inversores que tienen grandes activos inmobiliarios y que valora el comprador de viviendas de lujo, sobre todo.

Impacto del impuesto sobre el patrimonio en la inversión inmobiliaria

Precisamente, en el plano de la vivienda habitual y la inversión inmobiliaria, según la normativa, la vivienda habitual está exenta hasta 300.000 € de valor. Por lo tanto:

  • Si un cliente tiene un piso valorado en 280.000 €, esa parte queda fuera de la base imponible.
  • Si tiene varias propiedades (viviendas de alquiler, locales, garajes..), todas cuentan para el cálculo.
Caso práctico: un inversor con una vivienda habitual valorada en 250.000 € y un local alquilado valorado en 800.000 € declara lo siguiente:
  • Vivienda habitual: exenta hasta 300.000 € → base exenta.
  • Local de alquiler: 800.000 € → se suma al patrimonio neto.

Si no hay deudas que restar, la base liquidable supera el mínimo exento y paga impuesto.

Inversión inmobiliaria y estructuras societarias

Los bienes poseídos a través de sociedades no siempre tributan directamente en el impuesto sobre el patrimonio. Por eso, muchos inversores estructuran sus activos creando sociedades patrimoniales para que el impuesto se aplique a nivel de persona física con base reducida o nula.

Aun así, la Agencia Tributaria vigila y puede exigir el tributo si detecta estructuras artificiales.

✅ Este punto es un área de asesoramiento diferencial que un agente puede ofrecer, en colaboración con asesores fiscales, para atraer clientes con patrimonios altos.

2 casos de uso para explicar el impuesto a un cliente

1. Cliente extranjero que compra un inmueble en España

Como agente, explícale claramente que:

  • El impuesto se declara sobre el patrimonio total global si es residente fiscal en España. Si no es residente, solo sobre los activos españoles. 
  • Si su patrimonio neto está por debajo del mínimo exento de su comunidad, no pagará nada, aunque puede tener obligación de declarar si supera los 2 millones. 
  • IRPF y patrimonio son impuestos distintos para que no haya confusiones.

2. Cliente con varias propiedades

En este caso, calcula el patrimonio neto agrupado del cliente y proyecta para él:

  • Cuánto aumentará su base y si entrará en otro tramo del impuesto si adquiere una nueva vivienda.
  • El ahorro fiscal si vende una propiedad con poca revalorización y, así, reducir el patrimonio neto.

8 consejos aplicables para agentes inmobiliarios

  1. Conoce la normativa autonómica. No todas las comunidades tienen la misma tabla o mínimo exento (por ejemplo, Cataluña vs. Madrid). Diferenciarte por este conocimiento genera confianza.
  2. Usa simulaciones claras. Prepara escenarios visuales (con números reales) para clientes con patrimonios elevados.
  3. Coordínate con asesores fiscales. Ofrecer una “gestión integral” en colaboración con expertos en fiscalidad es un “gancho” para captar clientes de alto perfil.
  4. Educa sobre planificación fiscal. Explica cómo la elección de la residencia fiscal o la estructura de propiedad influye en la carga impositiva.
  5. Mantente actualizado. Los cambios legislativos y las políticas autonómicas varían, por lo que tu asesoramiento debe basarse en información actualizada y oficial.
  6. Haz del impuesto un argumento de urgencia (sin alarmismo). Muchos inversores no saben que una nueva compra puede hacerles “saltar” el mínimo exento o subirles de tramo. 
  7. Segmenta tu base de datos por “sensibilidad fiscal”. Los clientes valoran mucho el acompañamiento fiscal.
  8. Usa el impuesto del patrimonio y el mínimo exento como herramienta pedagógica y de confianza. Muchos creen erróneamente que si tienen varios pisos, ya pagan seguro. Explicar bien el tributo y el mínimo exento da tranquilidad y credibilidad.

En resumen…

El impuesto sobre el patrimonio en España es crucial en la planificación fiscal de inversores inmobiliarios, especialmente si manejan patrimonios elevados o varios activos inmuebles. Por ende, dominar estos conceptos te permite asesorar mejor, sino también diferenciarte como agente con visión estratégica.

A la hora de captar y fidelizar clientes con grandes carteras de activos, ofrecer este tipo de conocimiento (bien explicado y aplicado al negocio inmobiliario) es una ventaja competitiva de verdad.


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