El certificado energético para viviendas es mucho más que un trámite obligatorio en las operaciones de compraventa y alquiler en España. Bien gestionado por agentes y agencias inmobiliarias, se convierte en una herramienta estratégica para diferenciar el servicio, aportar valor al cliente y generar nuevas oportunidades de negocio.

En esta guía te explicamos: 

  • qué es el certificado energético, 
  • cuál es su marco legal
  • cómo solicitarlo 
  • y cómo utilizarlo de forma inteligente en tu estrategia comercial inmobiliaria.

¿Qué es el certificado energético?

El certificado de eficiencia energética (CEE) es un documento oficial que evalúa el consumo de energía y las emisiones de CO₂ de un inmueble. A partir de ese análisis, asigna una calificación energética que va desde la A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente).

Su objetivo es claro: permitir que compradores e inquilinos comparen viviendas de forma transparente antes de tomar una decisión, incorporando el factor energético al proceso de compra o alquiler.

El marco legal del certificado energético

Obligaciones legales del certificado energético en viviendas

Antes y durante la comercialización (venta o alquiler):

  • Según el Real Decreto 390/2021, desde el 1 de junio de 2013, toda vivienda en venta o alquiler debe contar con un certificado energético vigente
  • Tiene que incluir obligatoriamente la letra de calificación energética en:
    • Anuncios en portales inmobiliarios.
    • Escaparates.
    • Folletos comerciales.
    • Webs, emails comerciales y cualquier soporte publicitario.

En la operación:

  • El propietario es quien tramita, paga y entrega el certificado (no solo la etiqueta) al comprador o al inquilino antes de la firma del contrato.
  • Debe registrarse en el organismo autonómico competente (no basta con el informe técnico) y se consulta por referencia catastral o código de registro en registros públicos.

Obligaciones posteriores:

  • Conservar el certificado durante su vigencia (10 años, salvo en reformas).
  • Renovarlo si caduca o si se hacen reformas que modifiquen el consumo energético.
  • Permitir inspecciones administrativas si la Comunidad Autónoma lo exige.
⚠️ Responsabilidad del agente inmobiliario:
  • Aunque la obligación legal recae sobre el propietario, el agente puede ser sancionado si publicita un inmueble sin etiqueta energética o con datos incorrectos.
  • Existe responsabilidad solidaria en publicidad engañosa.

Además, es un elemento que, más allá de su obligatoriedad legal, cada vez lo exigen más los propios clientes. En concreto, 8 de cada 10 compradores lo pidieron en 2025.

Viviendas exentas de certificado energético

  • Edificios y monumentos protegidos oficialmente.
  • Edificios (o partes de él) utilizados exclusivamente como lugares de culto.
  • Construcciones provisionales con un uso previsto de menos de 2 años.
  • Edificios industriales, de defensa o agrícolas, si:
    • No están destinados a vivienda.
    • Tienen un consumo energético muy bajo.
  • Edificios aislados con una superficie útil inferior a 50 m².
  • Viviendas que se compran para demolición.
  • Viviendas que se alquilan menos de 4 meses al año, siempre que el consumo energético estimado sea inferior al 25 % del anual.

Sanciones y cumplimiento

No disponer del certificado o anunciar una vivienda sin etiqueta energética puede conllevar sanciones de entre 300 y 6.000 euros, además de considerarse una infracción grave en la actividad comercial.

Para las agencias, el cumplimiento no es solo una cuestión legal: es una garantía de profesionalidad frente a clientes cada vez más informados.

Cómo obtener el certificado energético de una vivienda

Requisitos técnicos

Para emitir un certificado energético es necesario contratar a un técnico cualificado (arquitecto, ingeniero o técnico habilitado), que analizará:

  • Envolvente térmica (fachadas, cubiertas, orientación, sombras).
  • Huecos y cerramientos (ventanas, persianas, protecciones solares).
  • Instalaciones térmicas (calefacción, refrigeración y ACS).
  • Ventilación.
  • Iluminación.
  • Uso de energías renovables.
  • Emisiones de CO₂.

Tras la visita técnica, el certificado se registra en la administración autonómica, paso imprescindible para su validez legal.

Paso a paso para obtener el certificado energético

  1. Reunir los datos del inmueble (catastrales y de instalaciones).
  2. Contactar y contratar al técnico cualificado.
  3. Hacer la visita técnica y las mediciones.
  4. Pedir la emisión del certificado.
  5. Registrarlo en el órgano autonómico competente.
  6. Entregar la etiqueta y el documento al cliente, ya sea vendedor o arrendador.

Precio del certificado energético

El precio del certificado energético varía según superficie, tipología y ubicación. De forma orientativa, se sitúa entre 80 y 300 euros para viviendas de tamaño medio, y será más caro en viviendas grandes o unifamiliares. Lo vemos en una tabla: 

Tipo de inmueble Superficie Entorno Precio 
Piso pequeño < 60 m² Urbano 60 – 120 €
Piso estándar 60 – 100 m² Urbano 80 – 180 €
Piso grande 100 – 150 m² Urbano 120 – 250 €
Vivienda unifamiliar adosada 120 – 200 m² Suburbano 150 – 300 €
Chalet independiente > 200 m² Rural/Suburbano 250 – 450 €
Local comercial Variable Urbano 150 – 500 €
Edificio completo Variable Urbano Desde 400 €

4 pportunidades comerciales para el agente inmobiliario

Más allá de la obligación legal, el interés por el certificado energético en viviendas crece tanto para clientes como para agentes porque ofrece valor para ambos.

1. Acelera la venta y mejora el valor percibido

  • Permite segmentar la cartera por eficiencia energética.
  • Refuerza la percepción de calidad y sostenibilidad.
  • Las mejoras energéticas pueden aumentar el valor del inmueble entre un 1,3% y un 4,8% en determinadas zonas.

2. Herramienta de asesoramiento experto

Dominar el CEE posiciona al agente como asesor, no solo como intermediario:

  • Interpretar la calificación.
  • Recomendar mejoras energéticas.
  • Anticipar costes y beneficios.

3. Servicio integral para propietarios

El certificado energético permite ofrecer:

  • Gestión completa del trámite como servicio adicional.
  • Comparativas entre inmuebles similares.
  • Valoraciones dinámicas que incorporan eficiencia energética, precio y tiempo de venta.

4. Refuerza el marketing y el SEO inmobiliario

Proponer a propietarios comercializar la vivienda con un CEE actualizado y optimizado debe formar parte de tu discurso de venta y de tu estrategia de marketing inmobiliario. La inclusión de la etiqueta energética en los anuncios:

  • Mejora la visibilidad en portales.
  • Responde a búsquedas reales de los usuarios.
  • Refuerza la credibilidad del anuncio.

Ejemplo práctico de uso del certificado energético

Un propietario quiere vender una vivienda con calificación F o G. El agente puede:

  • Comercializarla tal cual, o
  • Proponer mejoras energéticas básicas (aislamiento, ventanas, sistemas eficientes) para subir a E o D, justificando mejor precio y reduciendo el tiempo de venta.
Consejo: los filtros de “alta eficiencia” en portales destacan las propiedades, ya que implican menos coste de mantenimiento y atractivo ecológico. Un argumento cada vez más importante para compradores preocupados por el consumo y la sostenibilidad.

En resumen…

Para el profesional inmobiliario, el certificado energético de viviendas no es solo una obligación legal. Es una palanca de diferenciación, una herramienta de asesoramiento y una oportunidad para reforzar la marca y el posicionamiento profesional.

Integrarlo de forma estratégica —desde la captación hasta la venta— permite mejorar valoraciones, acelerar operaciones y fortalecer la confianza del cliente, en un mercado cada vez más exigente y orientado a la eficiencia energética.


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