En un mes escaso, el Covid-19 ha trastocado por completo los planes de todas las empresas. Y el importante sector inmobiliario, que agrupa a constructores, promotores, y comercializadores en todas sus formas. Este no es ni mucho menos una excepción. 

Movidos por un profundo interés para minimizar los efectos de esta pandemia sobre la actividad de nuestras oficinas. Desde el inicio hemos mantenido reuniones diarias conjuntas e individuales con todos y cada uno de los gerentes de nuestras oficinas. Una labor que nos ha llevado a conocer la problemática a la que está sometida la actividad e identificar aquellas cuestiones en las que, ciñéndonos a las limitaciones del estado de alarma, podemos aportar soluciones.

Estas ayudas al sector inmobiliario se han concretado en numerosas acciones. Como son la ampliación del catálogo de cursos de formación, la intensificación de los cursos online de SIRA/CRS (el catálogo procedente de la asociación norteamericana de agentes inmobiliarios), la ampliación de accesos a las plataformas de firma digital de la compañía, los ajustes necesarios en los planes de marketing y en las campañas de publicidad, etc. 

Más allá de todas estas cuestiones, y en base a cerca de 500 horas de debate, desde Comprarcasa hemos identificado los 10 pilares que el coronavirus cambiará para bien en el sector inmobiliario. Y nos gustaría compartirlas con todos los profesionales del sector.

1. Hay motivos para la alarma, pero esta crisis no se parece en nada a la del 2008

Si en la pasada crisis, el ladrillo fue la mecha que encendió la crisis económica, en este caso es uno más de los muchísimos sectores afectados. Además, el hecho de tener esta experiencia tan reciente, ha llevado a los bancos centrales y al BCE (Banco Central Europeo) a saber cómo actuar ante la incertidumbre. Y ya se empiezan a oír ciertas iniciativas para suavizar los efectos de esta coyuntura mundial.

2. Caída de los precios y empoderamiento del comprador

Inevitablemente, esta crisis obligará a muchos a tener que rebajar los precios de sus viviendas y adaptarlos a las nuevas circunstancias. Se habla de caídas entre un 10% a un 15%. Quizá aún es pronto para hablar de porcentajes, pues esto variará en función de la profundidad y duración de esta crisis. Pero está claro que nos enfrentamos a meses en los que el comprador volverá a tener la palabra.

3. La experiencia nos anima a esperar que pasen los momentos más críticos

Situaciones similares ya vividas han demostrado que, pasados los momentos más críticos, la recuperación del sector inmobiliario siempre es muy intensa. E incluso superior a la esperada. Bajo mi punto de vista, la extrema volatilidad vista en los mercados financieros y los bajos tipos de interés nos llevan a creer que el sector inmobiliario continuará consolidado como un destino interesante para la inversión.

4. Explosión de las herramientas tecnológicas, también en el sector inmobiliario

Este periodo de confinamiento ayudará a dar el salto tecnológico que necesita el sector. Muchos profesionales inmobiliarios están aprovechando este parón para formarse, actualizar sus herramientas, estrechar relaciones con los clientes gracias a la tecnología, etc. A modo de ejemplo, nosotros hemos incrementado el Plan de Marketing dirigido a informar a nuestros clientes que pueden continuar con la compra de su vivienda sin necesidad de salir de casa. Seleccionando y visitando su casa ideal a través de nuestra web. O dejando que nuestros agentes lo hagan por ellos, visitando las viviendas con tours virtuales, fotos o 3D. O incluso firmando las arras o señal de forma telemática, de modo que solo sea necesario acudir al Notario una vez concluya el confinamiento. 

5. Muchas viviendas destinadas al alquiler vacacional cambiarán de uso

Ante los serios efectos que todos los datos indican que sufrirá el turismo en nuestro país a lo largo de este año, es de esperar que muchas de estas propiedades migren al alquiler tradicional o al alquiler por temporadas. Generando un importante incremento de la oferta y un natural ajuste en los precios.

6. Bajadas de tipos de interés sin precedentes

La crisis del Covid-19 retrasará hasta 2023 la subida del Euribor a tasas positivas que estaba previsto para 2022. Esto significa que el índice de referencia al que están vinculadas la mayoría de las hipotecas no volverá a cifras positivas hasta dentro de tres años. Por lo tanto, este abaratamiento de las hipotecas, y la caída de los mercados financieros, nos llevan a pensar que el sector inmobiliario continuará siendo de los activos más interesantes para los inversores. Y que el impacto en el segmento medio y alto del mercado inmobiliario no durará mucho. 

7. La obra nueva, posiblemente la más damnificada

Aquellas constructoras que tenían sus obras -y las ventas- avanzadas, verán retrasarse sus entregas e incluso podrían verse afectadas por cómo afecta el paro a sus compradores. Pero, las que pueden verse más perjudicadas son aquellas que estaban comercializando sobre planos y que pueden sufrir más cancelaciones e incluso que el proceso de construcción se vea truncado.

8. La gestión profesional del alquiler continuará creciendo

El paquete de medidas aprobado por el gobierno -que distingue entre grandes y pequeños propietarios- será sin duda alguna de gran ayuda para los inquilinos en situación de vulnerabilidad. Por su parte, también los grandes tenedores han aportado facilidades a sus inquilinos en estos momentos. Este hecho nos lleva a pensar que la gestión profesional de los activos permite una respuesta más eficiente que la de los propietarios particulares, y que esta tendencia se consolidará aún más después de esta crisis. 

9. Surge la necesidad de repensar la arquitectura de las viviendas y el urbanismo

Es muy probable que las huellas que nos dejen estas semanas de confinamiento, con el fenómeno surgido de “Los balcones” y de la convivencia vecinal, etc. provoque una profunda reflexión en torno a las viviendas que se construyan en el futuro muy cercano. 

10. Solo sobrevivirán los mejores en el sector inmobiliario

El inmobiliario, como el resto de sectores, se consolida como una actividad altamente profesionalizada y en la que solo pervivirán los mejores. La tecnología con la que cuenten los agentes inmobiliarios, la formación continua, las operaciones en red, los servicios complementarios, las herramientas financieras y la fortaleza de su marca, señalarán la diferencia entre sobrevivir o no. 

Queramos o no, el virus lo ha trastocado todo. En las oficinas de Comprarcasa se han formalizado la  mayoría de las operaciones (en un 80%)  que ya venían trabajándose antes de la entrada en vigor del Estado de Alarma, -firma de arras, de contratos en notaría, etc.- gracias a la firma electrónica y apertura de Notarías. Además, seguimos cerrando algunas operaciones de compradores que visitaron viviendas cuando estaba permitido y han aprovechado para pasar ofertas en esta situación de inestabilidad. El que quiere, puede acabar de formalizar el proceso de compra o venta de su inmueble, pero son la minoría. Notarías, gestorías, tasadores, algunos bancos y nosotros seguimos dando servicios para el que los necesita. 

Las personas que ahora piden información son interesados reales, con los que planteamos videoconferencias para entender sus necesidades y empezar con los tours virtuales de inmuebles  y resto de necesidades como la financiación, etc… Dejamos la agenda prevista con ellos para visitar de forma presencial y productiva todos los inmuebles que les encajan cuando podamos volver a las calles.

Se habla de una recuperación en forma de V, de U, de U larga. Pero, más allá de este análisis, y como ocurre al volver la vista atrás tras todas las crisis, en Comprarcasa no dudamos de que saldremos reforzados. Trabajaremos de diferente forma, pues ya lo estamos haciendo, pero saldremos reforzados, y esa es una buena noticia. #dondelashistoriasacabanbien

Toni Expósito, CEO de Comprarcasa