Hoy se inicia el invierno y, con él, la estación del año más fría. El vínculo entre el clima y las soluciones urbanísticas y residenciales aplicadas en cada zona y en cada época puede rastrearse hasta los primeros tiempos de la especie humana en el Paleolítico. Hoy en día, con la crisis climática cada vez más presente en la conciencia colectiva, también. Y eso se plasma en algo tan cotidiano como la búsqueda de vivienda: un 29% de los demandantes buscan casa en un lugar con un clima diferente al que residen actualmente, según el último análisis realizado por Fotocasa Research.

Esta tendencia de cambiar de residencia en función de factores como el clima también depende de disponer de cierta flexibilidad. Por ello, no es de extrañar que entre los inquilinos —considerando como tales a quienes han realizado alguna acción de demanda en el mercado del alquiler— sea una variable más relevante: entre ellos, un 32% asegura buscar o haber buscado vivienda en un lugar con un clima distinto al de su residencia en el momento de búsqueda. Sin embargo, entre los demandantes de vivienda en propiedad solo son el 25%.

Durante los últimos años hemos visto cómo en muchas zonas de España los veranos cada vez son más cálidos y los inviernos más fríos. Estas temperaturas extremas afectan no sólo al día a día de los españoles que viven en esas zonas, sino que también afecta a sus bolsillos ya que cada vez hay que poner durante más tiempo el aire acondicionado y y la calefacción según la estación. Esto, sumado a que el precio de la luz y el gas este año ha sufrido un incremento mayúsculo, puede hacer que los españoles le den cada vez más importancia al clima a la hora de buscar una vivienda en una nueva localidad donde no se vean obligados a poner el aire acondicionado en verano y la calefacción en invierno, para ahorrar en el gasto de suministros”, explica María Matos, directora de Estudios de Fotocasa.

Si ponemos el foco en los inquilinos, el objetivo principal de este movimiento es trasladarse a una zona que tenga temperaturas más suaves. Seguidamente, hay un 10% que busca un clima más cálido y otro 10% que prefiere un clima más frío.

El 29% de demandantes buscan mudarse a una localidad donde el clima no sea extremo

El rol que desempeña un particular en el mercado de la vivienda no es el único factor que entra en juego en este asunto. La flexibilidad para moverse de un lugar a otro también depende de la fase vital en el que se encuentra cada persona.

Y precisamente este puede ser el motivo por el que los más jóvenes (18-24 años) sean los que más declaran que el clima y las temperaturas influyen en su búsqueda de vivienda. Se trata de un estrato en el que hay menos particulares propietarios o con capacidad para comprar y en el que las personas tienen menos ataduras tanto a nivel personal como profesional. Asimismo, son los que más abiertos están a cambios de residencia que impliquen cambios de provincia o, incluso, de comunidad autónoma.

El 29% de demandantes buscan mudarse a una localidad donde el clima no sea extremo

Todo ello, se traduce en que el 37% de los jóvenes que tienen entre 18 y 24 años ha buscado vivienda en un lugar con un clima distinto. El 15% lo hace en una zona con temperaturas más suaves, el 12% en una zona con un clima más cálido y el 10% en una zona con un clima más frío.

En función del lugar de procedencia de los demandantes de vivienda, el clima tiene mayor o menor impacto en su toma de decisiones. En este sentido, los demandantes catalanes son los que más han contemplado esta variable en su búsqueda de vivienda. Concretamente, un 32% asegura que busca o ha buscado vivienda en un lugar con un clima distinto al de su lugar de residencia. Lo que más buscan son climas más fríos (12%) o zonas con temperaturas más suaves (12%).

Seguidamente se posicionan los madrileños. Entre ellos, un 30 % ha buscado en un lugar con un clima diferente. La mayoría de ellos (11%) busca trasladarse a zonas con un clima más cálido.

Más jóvenes y compartiendo piso: así es el demandante climático de vivienda

En general, no existen grandes diferencias entre los demandantes de vivienda que tienen en cuenta el clima de la zona y los que no. Pero sí que hay dos aspectos diferenciales: entre los que consideran el clima hay mayor concentración de particulares jóvenes y que comparten piso con otras personas.

Si hablamos de particulares que buscan o han buscado vivienda en una zona con un clima distinto, en el 50% de los casos hablamos de mujeres y en el 50% de hombres. La edad media es de 38 años, una cifra muy próxima a la de los que no buscan en una zona diferente por el clima que tienen, de media, 39 años.

El 29% de demandantes buscan mudarse a una localidad donde el clima no sea extremo

Pero cuando se analiza la edad por tramos se percibe una clara diferencia entre ambos grupos: el 17% de los que tienen en cuenta el clima tienen entre 18 y 24 años, pero en el grupo de los que no lo tienen en cuenta solo hay un 12% en esta franja de edad.

Con respecto a la distribución territorial y su nivel de ingresos prácticamente no hay variaciones. Las comunidades con más demandantes que buscan vivienda en otra zona con un clima diferente son Andalucía, donde reside el 17% (19% en el caso de los que no tienen en cuenta el clima) y Cataluña, donde están el 16% (frente al 14% de los que no). En cuanto al nivel de ingresos brutos mensuales por unidad familiar, entre los que han buscado vivienda en un lugar con un clima diferente el 38% está por debajo de los 2000 €. En el caso de los que no tienen en cuenta esta variable a la hora de buscar vivienda son el 36%.

Pero, si observamos su situación de convivencia, sí que aparece un cambio significativo: el 9% afirma compartir piso con personas ajenas a su núcleo familiar mientras que, entre los que no buscan vivienda en función del clima solo hay un 4% en esta situación.

Y, si nos referimos a la convivencia en pareja, el 22% está en esta situación. Una cifra significativamente más baja que en el grupo de los que no tienen en cuenta el clima en la búsqueda de vivienda (28%).

Este dato nos ayuda a definir el perfil del demandante que está abierto a la movilidad en función del clima: personas jóvenes, que viven de alquiler y que no tienen grandes ataduras a nivel personal como pareja o hijos.