El 28% de los directivos españoles cree que la actividad se deteriorará en los próximos doce meses, mientras que un 49% piensa que seguirá igual y un 21% cree que mejorará, teniendo como principales preocupaciones la incertidumbre política (90%) y los populismos (85%).

Así se desprende de la XXII Encuesta Mundial de CEOs, elaborada por PwC a partir de entrevistas con 1.378 máximos directivos de todo el mundo y presentada este lunes en el Foro Económico Mundial de Davos, que muestra que el porcentaje de directivos mundiales que espera una mejora de la coyuntura económica en 2019 cae del 57% al 42% respecto al año pasado.

De entre los países del entorno, los directivos españoles son los que más drásticamente han recortado sus previsiones, ya que solo el 21% cree que la actividad mejorará en los próximos doce meses respecto al año pasado. El 49% piensa que seguirá igual y el 28% que se deteriorara, frente al 32% de los británicos e italianos, el 38% de los alemanes, el 40% de los irlandeses y el 50% de los portugueses.

El deterioro de la confianza en el crecimiento de los CEOs es generalizado en todas las áreas geográficas del planeta -Norteamérica, Europa, Asia Pacífico, Latinoamérica, Oriente Medio y África-, y está en consonancia con el ajuste a la baja de las previsiones de crecimiento que recientemente vienen realizando muchas de las principales economías del mundo.

Respecto a las expectativas de evolución de las compañías, cae del 50% al 41% el porcentaje de CEOs españoles que espera cumplir con sus expectativas y suben del 13% al 26% los que tienen poca o ninguna esperanza.

A nivel mundial, bajan del 42% al 35% los CEOs mundiales que se muestran muy confiados en la evolución de sus ingresos y aumentan de 13% al 18% los que tienen poca o ninguna confianza.

En China baja del 40% al 35% por el incremento de las tarifas a sus exportaciones a Estados Unidos y al debilitamiento de la producción industrial; en Estados Unidos baja del 52% al 39% por las tensiones comerciales y la ralentización del crecimiento, y en Alemania pasa del 33% al 20%, también como consecuencia de las tensiones comerciales, los riesgos asociados al Brexit y la ralentización del crecimiento.

El auge de los nacionalismos y el populismo

El análisis de PwC explica que este deterioro de las expectativas de crecimiento de los presidentes y consejeros delegados tiene que ver con el impacto que el auge de los nacionalismos y del populismo en todo el mundo está teniendo en la capacidad de las empresas para hacer negocios en el medio y en el largo plazo.

Así, cuestiones como el terrorismo y el cambio climático han perdido peso entre las principales preocupaciones de los CEOs mundiales y han sido sustituidas por la incertidumbre política, las tensiones comerciales, el proteccionismo y la excesiva regulación -aunque esta última ya estaba muy presente el año pasado-.

El 90% de los directivos españoles señala como principal amenaza la incertidumbre económica, seguida del populismo (85%), el crecimiento económico incierto (82%), el futuro de la Eurozona (82%), la incertidumbre geopolítica (77%) y la sobrerregulación (74%). También citan el aumento del a carga fiscal (74%), el proteccionismo (64%), los conflictos comerciales (64%) y la inestabilidad social (64%).

La encuesta revela que este ambiente de preocupación está afectando a los planes de crecimiento de las compañías en el exterior y que los CEOs empiezan a mirar más a sus mercados domésticos a medida que el unilateralismo y la fragmentación van avanzando en el contexto internacional.

Estados Unidos sigue en el punto de mira de las empresas

Estados Unidos sigue siendo el destino preferido para crecer por los primeros ejecutivos mundiales, por delante de China, Alemania e India. Sin embargo, el porcentaje de directivos que piensa en estos mercados, en 2019, ha descendido sensiblemente respecto al año pasado.

La guerra comercial entre EEUU y China tiene «extremadamente preocupados» al 88% de los CEOs mundiales. De hecho, por primera vez los máximos directivos chinos consideran a Australia por delante de Estados Unidos como territorio más atractivo para crecer.

A nivel mundial, la principal preocupación también es la incertidumbre política (78%), seguida de la incertidumbre geopolítica (75%), el crecimiento económico incierto (73%), la sobrerregulación (73%) y los conflictos comerciales (70%). Les siguen el proteccionismo (68%), la volatilidad del tipo de cambio (66%), el populismo (63%), el aumento de la carga fiscal (62%) y la inestabilidad social (59%).

En cualquier caso, los CEOs entrevistados esperan que, en 2019, el aumento de los ingresos de sus compañías se produzca como consecuencia de la mejora de la eficiencia operativa (77% los mundiales y 69% los españoles( y del crecimiento orgánico (71% los mundiales y 77% los españoles), más que por el lanzamiento de nuevos productos o el establecimiento de alianzas estratégicas.

Inteligencia artificial

La XXII Encuesta Mundial de CEOs de PwC también revela que el 63% de los presidentes y consejeros delegados de todo el mundo estima que la Inteligencia Artificial va a tener un impacto mayor que lo que supuso en su día la revolución de Internet y un 95% cree que en los próximos cinco años va a transformar significativamente la forma de hacer negocios.

No obstante, solo el 35% -el 26% en España- tiene previsto poner en marcha iniciativas de este tipo en los próximos tres años. Respecto al debate sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el empleo, el 49% de los CEOs mundiales cree que en el largo plazo destruirá más puestos de trabajo de los que creará, mientras que el 41% piensa lo contrario.

Los CEOs entrevistados reconocen que en sus compañías existe una brecha entre la información que reciben para gestionar sus negocios y la que necesitan. Las razones de esta brecha de información se deben, fundamentalmente, a la falta de profesionales adecuados, a que los datos no se comparten y siguen estando en silos dentro de la organización y a la baja calidad de los datos.

Finalmente, los primeros ejecutivos (62%) consideran que es cada vez más difícil encontrar a trabajadores con las capacidades que necesitan para hacer crecer sus negocios, y creen que la solución pasa por formar a los profesionales que ya tienen en sus compañías antes que por contratar otros de fuera.