Colonial prevé culminar el próximo lunes, 9 de julio, su fusión con la socimi Axiare, una operación que dará lugar a un nuevo ‘gigante’ inmobiliario, la mayor empresa cotizada de edificios de oficinas en alquiler del país, con activos por valor de unos 11.000 millones de euros.

La inmobiliaria que dirige Pere Viñolas ha registrado este miércoles la integración en el Registro Mercantil, según indicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

De esta forma, la operación ya solo queda pendiente del inicio de cotización en Bolsa el lunes 9 de julio de las nuevas acciones emitidas para el canje de título con el que se ha materializado la fusión.

Con este canje, de 1,8554 acciones de Colonial de nueva emisión por cada título de Axiare, la inmobiliaria se ha hecho con el 13,14% de la socimi que aún no controla.

Colonial ya logró el 86,6% del capital de la socimi a través de la OPA que le lanzó a finales de 2017. Para tomar el resto, ha emitido 19,27 nuevos títulos, representativos del 4,43% de su capital antes de la fusión.

La inmobiliaria concluye así en el plazo estimado de mediados de año la fusión con la que pretende «consolidar» su posición en el sector de oficinas ‘prime’ y «dar respuesta a los actuales retos del sector inmobiliario mediante el fortalecimiento de su posición competitiva, y alcanzando una mayor dimensión y eficiencia del negocio en España», tal como indicó ante la junta de accionistas que aprobó la integración.

Con su fusión, Colonial y Axiare conformarán una compañía patrimonialista con una cartera de activos inmobiliarios por valor de unos 11.079 millones de euros, según las valoraciones de las dos compañías a cierre de 2017. Estos activos son edificios de oficinas ubicados en los centros de Madrid, París y Barcelona.

La ‘nueva Colonial’ fusionada generará una facturación por rentas de unos 350 millones de euros, que superará la cota de los 500 millones en el horizonte de 2022, una vez que se materialicen todos los proyectos que la compañía tiene en desarrollo.