El CEO de Anticipa y Aliseda, Eduard Mendiluce; el CEO de Servihabitat, Borja Goday, y el presidente de Meridia Capital, Javier Faus, han coincidido en que la reciente Ley de Vivienda no mejorará el acceso de la clase media a un hogar en España, sino que la solución pasa por la colaboración público-privada y agilizar la gestión urbanística, en vez de controlar precios.

Lo han expresado en el panel ‘Exploring a Fresh Phase in Real Estate’ en el marco del congreso inmobiliario The District, que se celebra desde este miércoles hasta el viernes en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), y que ha moderado el presidente del salón, Juan Velayos.

Eduard Mendiluce

Mendiluce ha asegurado que la solución al acceso a la vivienda es “muy simple”: pasa por olvidarse de la nueva ley y aumentar la oferta de vivienda, ya sea con el parque de vivienda vacía de segunda mano o con la tramitación de más suelo.

Además, augura que la nueva Ley de Vivienda “se retrasará en Catalunya porque necesitan mostrar las áreas de tensión, necesitan mostrar que los precios deben ser aprobados”, ya que Gobierno y Generalitat chocan sobre qué índice aplicar en las zonas de alquileres tensionados.

Y los resultados están ahí. Se aplicó entre 2020 y 2022. Y los resultados son todo lo contrario al fin de la ley. Es lo que me sorprende. Tenemos los resultados con el análisis académico, no sé si queremos volver a repetir el desastre”, ha concluido Mendiluce.

Javier Faus

Faus ha afirmado que comparten el diagnóstico de que falta vivienda, pero que la solución no son planteamientos “populistas”, que sólo servirán para empeorar el problema, advierte.

Para él, “no hay otra solución” que pensar en Barcelona en clave metropolitana, como una ciudad de cinco millones de personas e invertir en transporte público para tener una metrópolis bien conectada y que permita ampliar el terreno en el que poder construir.

Borja Goday

Goday ha subrayado que la respuesta al problema de acceso a la vivienda de la clase media no pueda pasar por regular más, ya que se logra “el efecto contrario” y se ahuyenta a los inversores.

También ha argumentado que el Estado no puede afrontar solo el reto de producir más vivienda social y asequible, y que la “llave” de la cuestión es la colaboración público-privada, y ha cuestionado que la nueva Ley de vivienda se haya redactado consultando a expertos.

Criterios ESG

Preguntados por los criterios ESG (‘Environmental, Social and Governance’: ambiental, social y de gobernanza), Goday ha convenido que, para los inversores, ya es parte intrínseca del proceso de decisión: “Es una demanda de los inversores finales, es algo que ya se va a quedar para siempre”.

Por su parte, Mendiluce ha hecho hincapié en la necesidad de una administración pública más ágil que “ayude a acelerar el proceso” de rehabilitación del parque de vivienda o que, en su defecto, permita que se autoaprueben las operaciones o aumente el número de técnicos que aprueban las subvenciones a la rehabilitación.

Oficinas

Y preguntado por el mercado de oficinas, Faus ha considerado que “los mejores momentos de las oficinas han pasado” después de la pandemia de coronavirus.

Faus ha dicho además que ya ha trasladado al nuevo alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, la necesidad de mejorar el transporte público: “Le dije: Metro, Metro y Metro. Las oficinas necesitan viviendas y Metro. Nadie quiere tardar una hora y media en llegar a la oficina”.