El mercado inmobiliario español afronta 2026 con una sensación compartida: no se esperan cambios bruscos, pero sí ajustes profundos. En un contexto de precios al alza, escasez de oferta y alta actividad, cada decisión exige más análisis, más datos y, sobre todo, mejor asesoramiento profesional.

Tras el fuerte repunte de finales de 2025 —especialmente en diciembre— todo apunta a que la dinámica continuará. Para agentes y agencias, entender las tendencias del mercado inmobiliario en 2026 implica saber: 

  • cómo se comporta la demanda, 
  • qué viviendas se venden mejor, 
  • dónde están las oportunidades reales 
  • y qué riesgos conviene anticipar al acompañar a los clientes.

1. Precios de la vivienda en 2026: subidas moderadas, pero sin correcciones

Una de las certezas con las que ha arrancado 2026 es que los precios de la vivienda seguirán creciendo. Bancos, estudios y portales inmobiliarios prevén incrementos medios: 

  • En el portal de Fotocasa calculan crecimientos de entre el 3 % y el 10 %
  • Bankinter estima una subida media del 7 % en España para 2026
  • BBVA Research espera un aumento del 5,3 % en 2026, con una demanda fuerte y una oferta limitada. 
  • Otras fuentes predicen un crecimiento del 6,3 % en el precio medio nacional.

Este comportamiento responde a un desequilibrio estructural del mercado español: la oferta no crece al ritmo que lo hace la demanda. Y mientras esta situación se mantenga, la presión sobre los precios seguirá siendo una constante.

Un mercado cada vez más fragmentado

En 2026 ya no tiene sentido hablar de una única evolución del precio de la vivienda en España. El mercado es claramente heterogéneo:

  • Grandes ciudades y áreas metropolitanas: Madrid, Barcelona y otras capitales concentran presión de demanda. En ellas, los precios siguen marcando máximos, sobre todo en zonas consolidadas y bien conectadas.
  • Mercados costeros y turísticos: La demanda internacional sigue siendo clave. El comprador extranjero actúa como colchón frente a posibles ajustes y consolida los precios altos en las mejores ubicaciones.
  • Ciudades intermedias e interior: La evolución es más contenida y muy dependiente del contexto local. Aquí, el rol del asesor inmobiliario como conocedor del micro-mercado es vital.
Ciudad / Territorio Precio medio estimado (venta)
Madrid (mercado global) 5.000 – 5.600 €/m² según informes sectoriales recientes. 
Barcelona (mercado global) 4.500 – 5.000 €/m² y superiores en zonas prime. 
San Sebastián 6.400 – 6.450 €/m². 
Palma de Mallorca 5.000 €/m². 
Valencia 3.000 €/m². 
Sevilla 2.680 €/m².
Zonas costeras premium (Ibiza) En torno a 7.000 €/m² en algunos municipios. 

Para el profesional inmobiliario, esto refuerza una idea clave: el dato nacional aporta contexto, pero el argumento de venta siempre es local.

2. Demanda en 2026: activa, pero más exigente

La demanda seguirá siendo uno de los motores del mercado inmobiliario en 2026, aunque su comportamiento es cada vez más selectivo.

¿Quién compra vivienda en 2026?

El mercado está dominado por perfiles bien definidos:

  • Compradores internacionales con alta capacidad adquisitiva.
  • Inversores que buscan rentabilidad estable, no especulación.

Un comprador más informado

El comprador de 2026 analiza más y exige más:

  • Analiza más portales y comparadores.
  • Negocia con mayor conocimiento del mercado.
  • Valora la eficiencia energética, los gastos y el estado real del inmueble.
  • Penaliza viviendas mal presentadas o con precios fuera de mercado.

Esto exige a los profesionales reforzar su rol como asesores, no solo como intermediarios. Fijar el precio y preparar el producto es más importante que nunca.

3. Oferta: el gran cuello de botella del mercado

Si hay un factor que explica muchas de las tendencias inmobiliarias en 2026, es la escasez de oferta, sobre todo en determinados rangos de precio.

Vivienda nueva: poca, cara y muy demandada

La producción de vivienda nueva, que ya supera los 3.000 €/m², sigue siendo insuficiente por:

  • Falta de suelo.
  • Largos plazos administrativos.
  • Altos costes de construcción.
  • Incertidumbre legal.

Como resultado, la obra nueva:

Vivienda de segunda mano: menos stock, más competencia

Muchos propietarios retrasan la venta por miedo a no encontrar una alternativa. Esto reduce el stock disponible y provoca, además de una importante subida de precio como la de 2025, lo siguiente:

  • Más competencia entre compradores.
  • Tiempos de venta muy cortos para un producto bien posicionado.
  • Menor margen de negociación en viviendas atractivas.
Según Urbanitae, la vivienda nueva cotiza por encima de la media, aproximadamente 2.440 €/m², frente a 2.080 €/m² de la usada. 

4. ¿Qué tipo de vivienda se vende mejor en 2026?

La demanda se inclina claramente hacia un tipo de vivienda eficiente y adaptada a nuevas formas de vida.

La eficiencia energética ya no es opcional

Las viviendas con buena calificación energética:

  • Se venden antes.
  • Mantienen mejor el precio.
  • Generan más interés desde el primer momento.

Los inmuebles obsoletos necesitan ajustes de precio o una estrategia clara de reforma, una oportunidad clara para que el agente inmobiliario aporte valor.

Espacios adaptados a nuevas formas de vivir

El teletrabajo, aunque más estabilizado, sigue influyendo en la demanda. Se valoran:

  • Espacios polivalentes.
  • Luz natural.
  • Terrazas y zonas exteriores.
  • Buenas comunicaciones.

5. El alquiler en 2026: tensión estructural y mayor complejidad

El mercado del alquiler seguirá siendo uno de los grandes focos de presión:

  • Alta demanda y poca oferta.
  • Subidas sostenidas de rentas, especialmente en grandes ciudades y zonas universitarias.
  • Precios en torno a 20–24 €/m²/mes en Madrid, Barcelona y zonas costeras.
  • Media nacional aproximada de 14–15 €/m²/mes.

Para 2026 se esperan incrementos medios de entre el 6 % y el 8 %.

A esto se suma un marco normativo cambiante, que:

  • genera inseguridad jurídica 
  • reduce la oferta tradicional, 
  • abre oportunidades para los profesionales en gestión integral y asesoramiento especializado.

6. Inversión inmobiliaria en 2026: menos volumen, más análisis

En cuanto a la inversión inmobiliaria todo apunta a que las tendencias serán estas:

  • Se priorizará la rentabilidad a largo plazo.
  • Se reducirá la especulación.
  • Ganarán peso los activos alternativos y la rehabilitación de inmuebles.

Es decir, el inversor buscará estabilidad y confirá cada vez más en el asesoramiento profesional.

En resumen… 

El mercado inmobiliario en 2026 es exigente, pero lleno de oportunidades para el profesional. Las claves pasan por dominar el mercado local, ajustar precios con realismo y acompañar al cliente con datos y criterio. En un entorno tan tenso, lo diferencial no es el inmueble, sino quién lo gestiona.

2026 será el año del agente que mejor asesore.


¿Quieres saber más sobre Fotocasa Pro y sus eventos y cursos?

Conoce nuestras formaciones gratuitas en Fotocasa Pro