Se acercan las fiestas navideñas, esa época en la que soñamos con que nos toque la lotería, con rascar unos días de descanso y, por qué no, con que ese cliente que lleva meses “pensándoselo” se decida por fin a comprar el piso de su vida. 

Los niños piden regalos, los cuñados opinan de hipotecas como si fueran analistas bancarios y los portales inmobiliarios se llenan de propietarios que, de repente, “ahora sí” quieren vender porque “el año que viene será peor o mejor, pero seguro que diferente”. En medio de este ambiente festivo y un poco caótico, toca ponerse el traje de Papá Noel inmobiliario y cerrar el año con cabeza… y con acción inmediata.

A continuación tienes cinco acciones muy prácticas —de las que se ejecutan en días— para terminar el año con impulso y empezar el siguiente con tracción real.

1.Limpia tu base de datos y revive “leads dormidos”

La base de datos es el trastero de la inmobiliaria: hay cosas útiles, sí, pero también bastante material que no sabes cómo llegó ahí. Dedica un día a identificar clientes con más de 30–60 días sin contacto, reclasificar leads según su nivel de interés y enviar un mensaje personalizado para reactivarlos.

Te sorprendería la cantidad de operaciones que se cierran tras ese “toque” a clientes que parecían desaparecidos. A veces no han descartado comprar o vender; simplemente se despistaron, se saturaron o necesitaban un empujón.

2. Revisa el escaparate digital de tus inmuebles

Antes de que lleguen las uvas, dale un repaso serio a tu catálogo online: 

  • mejora descripciones.
  • rehaz fotos que no estén a la altura.
  • añade planos, vídeos o tours virtuales si aún no los publicaste.
  • revisa precios para asegurarte de que siguen alineados con el mercado.

Recuerda que el primer contacto hoy es digital. Si tu publicación no destaca visualmente o tiene una descripción insulsa tipo “se vende piso en buenas condiciones”, estás perdiendo oportunidades. En Navidad la gente pasa horas con el móvil… haz que se enamoren de tus propiedades desde el sofá.

3. Cierra acuerdos con proveedores clave antes del año nuevo

Diciembre es un gran mes para renegociar tarifas o afinar colaboraciones con fotógrafos, “home stagers”, asesores jurídicos, financieros e hipotecarios, así como colaboradores externos. Muchos profesionales están dispuestos a cerrar condiciones estratégicas antes del 31 de diciembre. Ofrece continuidad a cambio de mejores precios o tiempos de respuesta preferentes.

4. Refuerza tu presencia en tu barrio (no solo el digital)

Diciembre ofrece una oportunidad excelente para humanizar tu marca y acercarte a tu comunidad, por eso puedes: 

  • enviar felicitaciones navideñas a los vecinos.
  • enviar postales a antiguos clientes.
  • organizar pequeños gestos locales, como un buzón para cartas a los Reyes o un mini sorteo.
  • realizar visitas de networking con comercios cercanos.

La confianza es oro en el sector y el cara a cara sigue siendo insustituible. Si un vecino empieza a plantearse vender en marzo, más vale que piense en ti antes que en cualquier otra agencia.

5. Marca un objetivo realista y concreto para enero (y prepara su ejecución ahora)

Muchos arrancan el año “a ver qué pasa”. Error. Marca un objetivo alcanzable, por ejemplo:

  • captar 8 viviendas
  • reactivar 20 contactos 
  • generar 5 visitas efectivas por semana

Además, puedes dejar preparadas en diciembre las herramientas para lograrlo

  • plantillas de email y WhatsApp.
  • publicaciones programadas en redes sociales.
  • acciones de captación planificadas. 
  • flujos de seguimiento de leads automatizados.

La clave es empezar enero con acciones funcionando desde el día 2, mientras otros aún están recuperándose del turrón. Eso se traduce en ventaja competitiva inmediata.

Anticípate a tu competencia antes de que termine el año

El final del año siempre es intenso: cierres contables, comisiones, brindis, propietarios con prisas. Pero también es un momento ideal para ajustar piezas y preparar el terreno. Elige al menos dos de estas acciones y ejecútalas en los próximos siete días. Notarás resultados rápido y entrarás al nuevo año con claridad y equilibrio comercial.

Afinemos herramientas, enviemos esos mensajes, abramos esas puertas y dejemos que las oportunidades entren, como Papá Noel, por la chimenea. A cerrar el año a lo grande.