La rentabilidad de la vivienda ha pasado por distintos escenarios a lo largo de los últimos diez años, y en concreto, las ciudades costeras de España han experimentado un cambio post pandémico que hace cada vez más atractiva la idea de invertir en ese tipo de viviendas. Muestra de ello es la ciudad de Gandía, en Valencia, que ha visto disparar su rentabilidad hasta alcanzar el 11,5% en junio de 2022, es decir, 6,2 puntos más que hace diez años (junio de 2013). Estos datos corresponden al análisis “Rentabilidad en municipios costeros en verano de 2022” realizado por el portal inmobiliario Fotocasa, a partir de los datos de oferta del precio de la vivienda en venta y en alquiler del portal y que sitúa la rentabilidad de España en un 6,9% a mitad del año 2022.

Si en la última década la política monetaria europea ha hundido la rentabilidad de los depósitos bancarios a plazo fijo (el tipo de interés medio de los depósitos ha pasado del 2,74% al 0,05% en 10 años, según el Banco de España en septiembre de 2021), los pequeños inversores cada vez más van a la búsqueda de productos que aporten algo de rentabilidad para su dinero. Así, a la rentabilidad que aportan las viviendas de la ciudad de Gandía, le siguen las viviendas ubicadas en los municipios de Santa Pola (10,2%), Vera (9,4%), Sagunto / Sagunt (9,0%), Cartagena (8,2%), La Línea de la Concepción (8,0%), Roquetas de Mar (8,0%), Huelva capital (7,9%), Algeciras (7,8%), Badalona (7,4%), El Puerto de Santa María (7,3%), Torrevieja (7,3%), Almería capital (7,2%) y Castro-Urdiales (7,2%). Todas estas ciudades tienen una rentabilidad superior a la rentabilidad media de España (6,9%) y todas tenían una rentabilidad inferior al 6% hace diez años (rentabilidad en 2013).

Gandía multiplica por dos su rentabilidad en diez años y alcanza el 11,5 % en junio

Gandía multiplica por dos su rentabilidad en diez años y alcanza el 11,5 % en junio

 

“En los últimos diez años el crecimiento de la rentabilidad de las zonas costeras ha sido exponencial debido al incremento del precio de los alquileres. Aunque los datos de este año son los mejores de la última década. Históricamente los territorios cercanos al mar siempre han sido los más demandados, pero con el impacto de la pandemia, la búsqueda de viviendas para invertir en la costa se ha disparado, tanto los que optan por alquiler residencial como por alquiler vacacional de más corta duración. Frente a momentos de incertidumbre, el ladrillo siempre ha resultado un activo refugio para inversores y este año especialmente, los ahorradores particulares se están atreviendo a dar el paso al detectar el inmobiliario como un valor seguro para evitar que sus ahorros se devalúen y luchar contra la inflación. Otro año más se constata que la vivienda no tiene rival como inversión. De hecho, en estos momentos no existe otro producto financiero con una rentabilidad tan alta. Por ello, España se sitúa como uno de los mercados favoritos de los inversores. Además, cada año vemos cómo se van incluyendo más municipios costeros en el ranking de rendimiento”, explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de Fotocasa.

Gandía multiplica por dos su rentabilidad en diez años y alcanza el 11,5 % en junio

Los municipios costeros menos rentables

En el otro extremo, ciudades costeras con rentabilidad media de la vivienda inferior al 5% son Donostia – San Sebastián con 3,5% (con 3% hace 10 años), seguida de Rincón de la Victoria (4,1%), Getxo (4,2%), Palma de Mallorca (4,5%), Vigo (4,6%), Sitges (4,7%), Orihuela (4,7%), Bilbao (4,7%).

Gandía multiplica por dos su rentabilidad en diez años y alcanza el 11,5 % en junio